Acabo de comprar mi primera guitarra eléctrica, ¿ahora qué?
Sacar tu primera guitarra de la funda es un momento único. Hueles la madera nueva, das el primer rasgueo y, con casi total seguridad, suena a rayos. Tranquilo, le pasa a todo el mundo. Aquí tienes la guía definitiva para superar la frustración de la primera semana y empezar a hacer ruido del bueno desde el primer día.
1. Lo primero es lo primero, afina. Y hazlo siempre…
Una guitarra desafinada hará que incluso el acorde mejor ejecutado suene mal, lo cual es la principal causa de abandono prematuro. No intentes afinar de oído todavía.
- La solución rápida: Descarga una aplicación gratuita en tu móvil (como GuitarTuna) o, mejor aún, invierte unos pocos euros en un afinador de pinza.
- El hábito: Afina tu guitarra cada vez que la vayas a tocar. Los cambios de temperatura y el simple hecho de guardarla en su funda alteran la tensión de las cuerdas, aunque sea algo raro de imaginar.
2. El grosor de las cuerdas importa
Al principio, apretar cables de metal contra el mástil duele. Es ley de vida hasta que desarrolles callo en las yemas de los dedos, pero no tienes por qué sufrir un martirio innecesario. El secreto para no tirar la toalla la primera semana está en lo que los guitarristas llamamos el "calibre".
¿Qué es exactamente el calibre? Es simplemente el grosor de las cuerdas. Muchas guitarras nuevas vienen de fábrica con cuerdas bastante gruesas. Suenan muy potentes, pero requieren una fuerza en las manos que un principiante aún no tiene, convirtiendo el aprendizaje en una tortura.
El atajo para tus manos: Si sientes que presionar los trastes es imposible, cambia esas cuerdas de fábrica por un juego del 0.09 (se lee "cero nueve"). Este número indica que son unas cuerdas más finas, blandas y dóciles. Al tener mucha menos tensión, te costará la mitad de esfuerzo tocar, los primeros acordes sonarán limpios mucho antes y aguantarás más tiempo practicando sin dolor en las articulaciones.
3. El amplificador puede esperar, o no.
Si te has comprado una guitarra eléctrica pero el presupuesto no te dio para un amplificador, no te preocupes. Puedes practicar "en seco" (desenchufado) para mecanizar los movimientos de los dedos. Otra opción moderna y barata es comprar una pequeña interfaz de audio para conectar la guitarra a tu ordenador o tablet, usando software gratuito para simular decenas de amplificadores y pedales.
Tocar la guitarra es una carrera de fondo. Dedícale 15 o 20 minutos al día en lugar de darte un atracón de tres horas el fin de semana.